Acido folico

Esta vitamina del grupo B, recomendada sobre todo a las mujeres antes de la concepción y durante el embarazo, no debería faltar en una dieta sana y equilibrada.

Descubre en qué alimentos encontrarla.

Acido folico

Acido folico. Su nombre deriva del latín folium (hoja), dado que se extrajo por primera vez de las hojas de espinaca, y abunda en los vegetales de hojas verdes y oscuras. Se trata de una vitamina hidrosoluble del grupo B, también conocida como vitamina B. Es el término “folato” se utiliza de manera genérica para referirse a una amplia variedad de sustancias emparentadas con ella.
El ácido fólico interviene en procesos capitales, como la formación de los ácidos nucleicos ADN y ARN, el metabolismo de determinados aminoácidos, la formación del grupo hemo de la hemoglobina y la síntesis de neurotrasnmisores y elementos propios de las células nerviosas.

Las investigaciones permitieron conocer que tomar suplementos de ácido fólico antes de la concepción y durante los primeros meses del embarazo reducía de forma significativa el riesgo de recién nacidos con defectos del cierre del tubo neural. Mas tarde, los estudios se centraron en la relación entre la suplementación con ácido fólico y la disminución de los niveles de homocisteína en plasma, un importante hallazgo teniendo en cuenta que este es un factor de riesgo en las enfermedades cardiovasculares. Estudios posteriores han señalado que un bajo nivel de folatos está asociado también con los cánceres de cérvix, colon y recto, pulmón, esófago, cerebro, páncreas y mama. De todos ellos destaca, por su relación directa con la dieta, el cáncer colorectal.

UNA DEFICIENCIA COMUN
La deficiencia de esta vitamina, cuya manifestación clínica clásica es la llamada anemia megaloblástica, es una de las más comunes en todo el mundo. Las causas pueden ser múltiples, pero las más importantes es su ingesta insuficiente.

Puesto que los alimentos vegetales como las hortalizas, las frutas, las legumbres, los frutos secos y los cereales son sus mejores fuentes alimentarías, la presencia creciente de alimentos de origen animal en la dieta puede explicar en parte este dato, a lo que hay que añadir la excesiva ingesta de alimentos manipulados y procesados, en particular si se tiene en cuenta la sensibilidad de los folatos a los agentes físicos y químicos del entorno.

FRACES J. FOSSAS (dietista)