Alzheimer

AlzheimEl alzheimer no se da sólo en los ancianos, también afecta a personas de 35 años en adelante y aunque todavía no existe cura, sí es posible prevenir o retrasar su aparición (deterioro progresivo de sus funciones mentales). Desafortunadamente, el Alzheimer es un problema y de salud publica mundial, este tipo de demencia afecta principalmente a la población mayor de 60 años entre 5% y 8% de las personas con esa edad padece alzheimer y su incidencia aumenta con los años pues después de los 85 se presenta en 1 de cada 3 personas.
En México hay más de 350 mil pacientes por Alzheimer y al año ocasiona 2 mil 300 defunciones, esto se debe a que la perdida de memoria avanza constantemente, por lo general la muerte se produce a causa de alguna infección o por el deterioro de las funciones corporales, según la Organización Mundial de la Salud, para el 2030, 65.7 millones personas padecerán esta enfermedad y en el 2050 la cifra superara las 115.4 millones de personas. En aproximadamente 10% de los casos esta enfermedad es hereditaria sin embargo su origen es incierto, algunos investigadores lo asocian con un daño neurológico, deficiencias químicas, tóxicos ambientales y defunción en el sistema de defensas del organismo, de acuerdo con un estudio realizado por los investigadores de la universidad de California y publicado en la revista “The Lancet Neurology”.
Los casos de alzheimer están asociados algunos de esos siete factores: un bajo nivel de educación, tabaquismo, inactividad física, depresión, hipertensión, diabetes y obesidad en la mediana edad, la investigación también revelo que basta con reducir con estos factores en 25% para prevenir tres millones de casos.

Los cambios en los hábitos de vida a partir de los 40 o 50 años de edad pueden reducir el riesgo de padecer la enfermedad, sin embargo lo ideal es mantener siempre un estilo de vida saludable. Olvidar nombres, alguna cita o el lugar donde dejamos las llaves es normal, pero cuando de pronto alguien comienza a perderse en lugares conocidos, digamos a una o dos calles de su casa o trabajo o no recuerda los nombres de las personas cercanas o mas aún no sabe, vestirse, leer y escribir, y pierde la habilidad para usar los cubiertos, herramientas o aparatos que comúnmente usa, ya no se trata de un olvido cualquiera, sino de los primeros síntomas de la enfermedad de alzheimer.
En la fase inicial de la enfermedad, que es el primer año se pierde la memoria reciente, la persona comienza a cometer errores, conserva su autonomía pero requiere supervisón para tareas completas. En la fase intermedia, que va del segundo al cuarto o quinto año se pierde el habla y las habilidades cotidianas, es indispensable recibir ayuda para realizarlas la fase terminal es a partir del quinto año. El enfermo es totalmente dependiente, pierde peso se le dificulta tragar, caminar y hablar y no controla esfínteres, esta enfermedad no solo afecta al paciente sino también a su familia, ya que debe adaptar su vida y recursos a los cuidados y necesidades del enfermo quien se vuelve dependiente en todos los sentidos.
Mientras la ciencia y los especialistas encuentran alguna cura para esta enfermedad, el tratamiento consiste en memorar la calidad de vida del enfermo, sin duda, el avance de la enfermedad y el sufrimiento del paciente y de su familia puede aminorarse notoriamente con estas medidas:
-Atención y diagnóstico temprano
-Sana alimentación
-Actividad física
-Ejercicios mentales
-Tratamientos de trastornos psicológicos y del comportamiento
-Información vasta y apoyo a las familias
-En la fase terminal, cuidados paliativos.

Los cuidados, el contacto humano y especialmente el afecto y amor que se le proporcione al paciente también son factores clave para que el proceso sea más llevadero entre los involucrados. Nunca es tarde para prevenir o atrasar la aparición del Alzheimer. Los especialistas nos recomiendan adoptar las siguientes medidas, llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio, controlar la presión arterial, mantener la mente activa, por ejemplo, leyendo, aprendiendo algo nuevo cada día, divertirse con juegos mentales, tener una vida familiar y social plena y evitar el cigarro o cualquier otra adicción.
Hay que recordar que todos, sin importar la edad cada día somos un poco más viejos y lo más inteligente es reducir los factores que puedan afectar nuestra calidad de vida.