Anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos hormonales son un método seguro para evitar el embarazo. Desafortunadamente, las mujeres los utilizamos frecuentemente sin asesoría médica. Entérate de cuáles son los beneficios y riesgos que pueden traerte.

El funcionamiento de los anticonceptivos hormonales se basa en el engaño de la hipófisis al administrar hormonas que simulan un embarazo. Se inhibe la ovulación y así se evita la fecundación. La dosis efectiva es muy superior a la que se administra en forma de anticonceptivo, pero éste actúa sucesivamente varias veces, pues pasa del intestino a la sangre, y de regreso.

Anticonceptivos hormonales

Riesgos
El uso de los anticonceptivos es muy seguro, siempre y cuando el médico haya realizado a la mujer una historia clínica minuciosa y una exploración física completa para determinar si es o no candidata al uso de este método, así como la facilidad para adquirirlos en las farmacias, han hecho que muchas mujeres se los autoadministren por recomendaciones de otras mujeres, desconociendo los riesgos y poniendo así en peligro su vida. A modo de ejemplo las mujeres fumadoras mayores de 35 años, no deben utilizar método hormonal alguno, por el riesgo de padecer una embolia o formación de coágulos en la sangre.

Efectos beneficiosos
– Menos incidencia de embarazo ectópico
– Disminuye quistes de ovario
– Menor incidencia de artritis reumatoide
– Disminuye la endometriosis
– Prevención de inflamación tracto genital/ enfermedad inflamatoria pélvica
– Aumento en la densidad ósea
– Menos incidencia de cáncer de ovario y endometrio
– Periodo menstrual menos abundante y doloroso
– Disminuye la enfermedad benigna mamaria
– Menor incidencia de infección en trompas de Falopio

Efectos indeseables
– aumento de peso corporal
– Retención de líquidos e hinchazón
– Complicación del cáncer de mama
– Aumento de azúcar en sangre
– Sangrado intermestrual
– Náuseas o dolor de cabeza

Contraindicaciones absolutas
• Tromboflebitis, embolias.
• Migraña.
• Sangrado vaginal de origen no aclarado.
• Cáncer de mama diagnosticado o sospecha del mismo.
• Enfermedades de hígado.

Contraindicaciones relativas
• Enfermedades cardíacas congénitas
• Aumento importante de colesterol y triglicéridos.
• Epilepsia. Los fármacos antiepilépticos disminuyen la eficacia del anticonceptivo.
• Diabetes mellitas.
• Sangrado uterinos anormales.
• Cálculos en la vesícula.
• Miomas uterinos. Las dosis bajas no favorecen el crecimiento del mioma y disminuyen la cuantía del sangrado.

Como agente terapéutico no anticonceptivo
• Tratamiento del dolor durante la menstruación y del síndrome premenstrual.
• Prevención de la endometriosis. Tratamiento del acné y de la salida anormal de vello.
• Tratamiento de la falta de menstruación y del quiste ovárico.

PILDORAS ANTICONCEPTIVAS: Se suministran oralmente e impiden la ovulación. Son un 99% eficaz si se toman todos los días.

PÍLDORA CERO ESTRÓGENOS: ideal para evitar efectos colaterales y si existe algún impedimento médico para tomarlos.

IMPLANTE SUBDÉRMICO: Es un implante del tamaño de un cerillo que el médico coloca por debajo de la piel del brazo de la mujer. Ofrece protección contra el embarazo hasta por tres años. Tiene un 99% de seguridad. Puede ser retirado en cualquier momento.

ANILLO VAGINAL: Es un aro transparente y flexible que se introduce en la vagina, donde permanece por tres semanas y se retira durante la menstruación. Posee una eficacia del 99.7% y contiene la mitad de hormonas que otros métodos.

PILDORA DE EMERGENCIA: No es un anticonceptivo regular. Se toma en caso de relación sexual sin protección, forzada o falla de otros anticonceptivos (condón). Se toma una sola píldora a dos, dentro de los tres primeros días siguiente a la relación.

HORMONAS INYECTABLES: existen de tres tipos: mensual, bimensual y trimensual.
Mensual: se trata de un inyectable intramuscular con estrógenos y progestina
Bimesual y trimesual: la que contiene solamente progestina y también es de aplicación intramuscular.

Parches anticonceptivos: Es un parche de plástico fino que se coloca en la piel del brazo, la nalga, el muslo, la espalda o el abdomen. Los principios activos se liberan de forma continua a través de la piel hacia la sangre. Tiene una vida útil de 7 días.

Fuente: Revista Vida Sana