Celulas para salvar vidas

Células para salvar vidas

Una de las herraminetas terapéuticas más importantes y exitosas para curar enfermos con padecimientos de la sangre, tanto malignos como no malignos, es el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (CPHS), llamadas comúnmente “células madre”. Apartir de las CPHS se originan los elementos celulares de la sangre como son los glóbulos rojos, glóbulos blancos (componentes de nuestro sistema inmunológico) y las plaquetas. Existe toda una lista de enfermedades que pueden curarse con un trasplante alogénico de CPHS obtenidas de la médula ósea o de la sangre placentaria.

Las células madre se extraen del embrión cuando tienen un tamaño de dos milímetros.
Diabetes tipo 1
Se vislumbra la posibilidad de tratar el padecimiento con células madre.
Las células madre embrionarias parecen ser, en principio, las mejores candidatas para el tratamiento de la diabetes tipo 1, pero las inventigaciones se están desarrollando en ratones, y no quiere decir que los resultados vayan a ser extrapolables a los seres humanos. Lo que sí ha demostrado efectividad en diabéticos ha sido el trasplante de páncreas (aislado o conbinado con el renal). Según la publicación Diario médico, la mejor opción es trasplantar ambos órganos, con lo que el diabético queda libre de insulina, normaliza la hemoglobina glicosiladada y consigue la reversión.

Mal de Parkinson
El mal de parkinson tiene una característica que lo hace candidato privilegiado para los potenciales tratamientos con células madre. Está ocasionado por la alteración de un solo tipo de células, las dopaminérgicas, y en un lugar del cerebro muy localizado, el mesencéfalo ventral. La investigación con células madre embrionarias se ha hecho sólo con ratones, pero la que sí se practica en humanos, aunque no siempre con resultado positivo, es el trasplante de células dopaminérgicas extraídas de fetos abortados naturalmente