Como eran las primeras montañas rusas

by eleazar on 17/06/2011

Eran toboganes gigantes de madera cubiertos con una capa de hielo de varios centímetros de grosor y caídas de 15 a 25 metros. Para subir a lo alto de la estructura los usuarios utilizaban una escalera instalada en la parte posterior. Una vez arriba se acomodaban en trineos de madera que se deslizaban por la pendiente a gran velocidad hasta topar con montículos de arena que frenaban al vehículo. Esta atracción apareció por primera vez cerca de San Petersburgo, Rusia, en el siglo XVII, convirtiéndose en una de las diversiones favoritas de las élites rusas. Se cuenta que Catalina II la Grande (1729-1796), emperatriz de Rusia, gustaba tanto de las llamadas “maquinas de los gritos” que mandó construir varias en sus propiedades. Posteriormente, en Francia, el hielo de los toboganes fue sustituido por cera y a los trineos s les colocaron ruedas para facilitar su desplazamiento. Luego, en ese mismo país, los toboganes fue sustituido por cera y a los trineos se les colocaron ruedas para facilitar su desplazamiento. Luego, en ese mismo país, los toboganes encerados se sustituyeron por pistas de madera con carros sujetos a las mismas por medio de ejes que se deslizaban por ranuras. En 1817 había en el territorio francés dos de las ya para entonces denominadas montañas rusas. Tres décadas después, en París, se puso en funcionamiento la primera con vuelta cuyo giro ponían a los usuarios de cabeza.

Como eran las primeras montañas rusas

La primera montaña rusa en Estados Unidos fue obra de La Marcus Adna Thompson (1848-1919), quien construyó en Coney Island, Nueva York, carriles en zigzag a los que incorporó cuestas ondulantes y rieles de acero clavados a tablones unidos a torres. En un inicio los carritos debían subirse a la cima de las estructura de manera manual, luego se usó un sistema de cadenas y poleas accionado por un motor. Desde un principio su éxito fue grande, y ha continuado hasta convertirse y permanecer como una de las principales atracciones de los parques de diversiones. En su evolución, ha incorporado mecanismos de lanzamiento tipo catapulta; trenes colgantes en los que los que los pies quedan al aire y los carros se bambolean de un lato a otro, o bien van acostados; diseños temáticos, con alturas de varias decenas de metros y velocidades de hasta 240 km/h, como en la montaña rusa Formula Rossa dentro del centro de diversiones Ferrari World en Abu Dhabi.

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