Como se lee el ADN

Así como existe el código Morse para leer los puntos y rayas de los telegramas, y las antiguas computadoras leían datos codificados en el número y disposición de las perforaciones en una tarjeta de cartulina, también existe el código genético que permite leer la información contenida en las moléculas de ácido desoxirribonucleico (ADN). En el caso de los seres humanos, cada una de estas moléculas determina las características internas y los rasgos externos del cuerpo, heredados por los padres a los hijos, como la proclividad a padecer ciertas enfermedades o el color de la piel. Las moléculas de ADN, que en su totalidad constituyen el Genoma humano, son como las “tarjetas perforadas” de la vida; pero los datos que contienen, en vez de estar determinados por perforaciones, lo están por los pares de bases (adenina, timina, citosina y guanina, mejor conocidas por sus iniciales: A, T, C ,G respectivamente).
Se trata de los peldaños de la escalera en espiral con lo cual se representa gráficamente al ADN.

Como se lee el ADN

Los pares de bases, cuyo distinto orden hace la diferencia genética entre un organismo y otro, son cuatro:
A-T, T-A, C-G y G-C. Cada par es una letra distinta del código y las cuatro constituyen un alfabeto, a partir del cual es posible escribir y leer las palabras o mensajes genéticos. Pero, como en el lenguaje oral o escrito, las palabras requieren que el orden de tales letras sea el correcto, pues cualquier modificación cambiaría el mensaje y con ello la naturaleza del organismo.

Cabe precisar que las palabras o mensajes sólo pueden estar conformados por tres de las cuatro letras del código genético, las cuales se combinan de 64 maneras distintas, constituyendo esta forma las 64 palabras del lenguaje de la vida.