Diez hechos sobre la crionica

Hasta la fecha los esfuerzos científicos por devolver la vida a los muertos se reducen a las llamadas técnicas de resucitación aplicables en los segundos que siguen a la pérdida de los signos vitales. Sin embargo, los investigadores no se resignan y la criónica es una de sus principales líneas de investigación.

Diez hechos sobre la crionica

1 También llamada “criopreservación“, consiste en preservar a muy bajas temperaturas cuerpos de personas muertas para su posterior reanimación.

2 El primer esbozo de la idea está en una carta de Benjamín Franklin, fechada en 1773, que menciona la posibilidad de mantener “la vida en suspensión”.

3 La eventual reanimación, de ser posible, habrá de verificarse cuando se descubra la cura al padecimiento que causó la muerte.

4 Los opositores a esta posibilidad señalan que la congelación causa un daño irreversible en las estructuras celulares que hace inviable la reparación.

5 En el presente no existen desarrollos tecnológicos que hagan posible la reanimación, aunque hay esperanzas con respecto a la bioingeniería avanzada.

6 Por factores sociales y culturales no parece factible que las personas vivas de futuras generaciones quieran encargarse de las personas muertas.

7 Los costos operativos son muy elevados. Una preservación completa puede costar 150 mil dólares sin contar con los gastos de mantenimiento.

8 En el ámbito filosófico y ético, exige una nueva definición sobre el concepto de muerte.

9 La institución más reconocida y activa en el campo de la criónica es Alcor Life Extension Foundation, fundada en 1972.

10 El paciente criopreservado más célebre es Ted Williams, beisbolista de los Medias Rojas de Bastan. Su cuerpo fue puesto en suspensión criónica en 2002 y es tal vez la única persona cuya fecha de muerte permanece entre signos de interrogación… y no por falta de datos.