Engordan las hostias

Hace falta un número muy elevado de estas finas obleas para poder calcular su valor calórico, que es muy bajo. Y es que las hostias se elaboran a partir de una sencilla mezcla compuesta tan sólo por agua y harinas de diferentes variedades de trigo – Triticum aestivum, T. spelta, T amylum, etc – Una de ellas, rica en gluten.

Engordan las hostias

Hoy, se siguen cocinando de manera artesanal por las monjas de los conventos. El primer paso para elaborarlas es batir los ingredientes – hay que controlar que no queden grumos – hasta conseguir una masa ni muy liquida ni muy espesa. Las harinas han de ser calidad, pues de ello depende el buen resultado de la fase de horneado. Después, esa mezcla se deja reposar durante horas para, a continuación, proceder a su cocción y finalmente tallar los motivos religiosos en una máquina prensadora, a unos 150 C. Asi se consiguen láminas rectangulares de pan crujiente que se humedecen con agua, para darlas flemoxibilidad. La última fase se realiza con un cortamasas que convierte estas láminas en cientos de obleas finas, circulares y de diferentes tamaños. En cuanto a su aporte calóricos, está en consonancia con el de otros panes ácimos, o sea, sin fermentar, que es de unas 200-250 calorícos por cada 100 gramos.