Felices para siempre

Cuando vemos a una pareja de ancianos tomados de la mano, muchos nos preguntamos cómo es posible que el amor siga vigente en ellos. ¿Costumbre? Al parecer, el secreto de las parejas cuya relación ha perdurado por décadas está en la intensa actividad que registra el área ventral tegmental de sus cerebros, zona ubicada debajo del tálamo asociada con la producción de dopamina, la sustancia responsable de la sensación de placer.

Felices para siempre

Esto se descubrió a partir de imágenes de resonancia magnética realizadas en los cerebros de 10 parejas que aseguraban mantenerse locamente enamoradas tras veinte años de matrimonio. Los investigadores de la Universidad Stony Brook, Estados Unidos, encontraron actividad neuro-química en la zona luego de mostrar a cada voluntario una fotografía de su respectiva pareja. También, a manera de complemento, se observó gran actividad en el núcleo del rafé, estructura del encéfalo que regula los niveles de serotonina, neurotransmisor que distribuido en el sistema nervioso produce una sensación de bienestar y relajación, además de estar involucrado con el apetito, la sexualidad y la producción de ciertas hormonas.