Habla mas fuerte

Si un Tiranosaurio Rex se cruzara en nuestro camino, no escucharía los gritos de espanto que daríamos. Esto lo confirma un estudio llevado a cabo por Otto Gleich y un equipo de la Universidad de Regensburg, Alemania. Para calcular los límites auditivos del T. Rex, analizaron el oído de las aves, descendientes de los dinosaurios. Los científicos encontraron que el rango de frecuencias auditivas en los pájaros es inversamente proporcional a su masa corporal y a la longitud de su papila basilar, una estructura clave del oído interno. Al parecer, las especies pequeñas con papilas cortas oyen mejor a altas frecuencias. Como los fósiles no conservan esta parte del oído, los expertos midieron el conducto cloquear, que si se preserva en el Archaeopteryx- una de las primeras aves-, los alosaurios y los branquiosarurios. En estos fósiles dicho conducto es un tercio más largo que el de las aves. Concluyeron que el Archaeopteyx tenían un oído similar al de las aves modernas. Un alosaurio de 1.4 toneladas oiría frecuencias de entre 1.1 y 3 kilómetros, y un branquiosaurio, entre 700 hercios y 2.4 kilohercios. El rango del Tiranosaurio estaría entre los dos. Como el grito de un humano supera los 3 kilohercios, el animal pondría pasarnos por encima sin escuchar nuestras quejas.

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