Hipnoterapia

Las técnicas de hipnosis ayudan a aliviar dolores físicos e incluso en algunas personas resulta eficiente para acabar con ciertas adicciones como la del tabaco.

Hipnoterapia

Es bien sabido que en las civilizaciones primitivas, los sacerdotes y curanderos utilizaban con frecuencia los estados de trance o de conciencia modificados. En el mundo occidental, más o menos en el siglo XVIII, la hipnosis se usó en un marco terapéutico, en particular por el médico austriaco Anton Mesmer. En el siglo XIX, el doctor británico James Braid, así como los neurólogos y psiquiatras franceses hippolyte Berhneim y Jean Martin Charcot también ocuparon esta técnica. Finalmente en los años sesenta, en Estados Unidos, Milton Hyland Ericson desarrolló las bases de este procedimiento moderno o médico, llamado todavía “hipnosis ericksoniana”.

¿QUE ES ESTAR EN HIPNOSIS?
La palabra viene del griego “adormecer”; sin embargo, las técnicas de inducción hipnótica intentan más bien suscitar un estado de conciencia modificado, más o menos profundo. En esta situación se facilita el inconsciente y el cerebro presenta un funcionamiento particular, diferente al del sueño, y caracterizado por ondas alfa. Se trata de una fase natural que cualquiera de nosotros puede experimentar al dormir, por lo general va acompañada de una relajación física, disminución del ritmo de la respiración, del cardiaco y de la tensión arterial.

LOS TIPOS
• Clásica: opta por las sugestiones directas por parte del terapeuta. Se utiliza sobre todo en el tratamiento del dolor, dolor de ciertas fobias o dependencias (tabaco, alcohol, etcétera).
• Ericksoniana: menos directiva, deja más espacio a la toma de conciencia y a la iniciativa del paciente. Está indicada para numerosos trastornos de salud como alergias, patologías dolorosas, problemas sexuales, entre otros. En el marco de una psicoterapia, la hipnosis puede tomar una dimensión analítica y acompañar a un paciente en el descubrimiento de los acontecimientos y traumas de su pasado.

LA SESION
Esta terapia se basa en la motivación de la persona y en su confianza en el terapeuta. Estos requisitos condicionan el éxito del proceso. En una primera sesión, el hipnoterapeuta se interesa por sus antecedentes, sus problemas de salud y sus objetivos. Debe explicarle los principios de la hipnosis. Después, y bajo el acuerdo previo de tener una sesión a la semana, se inicia el ciclo de reuniones. Estas se desarrollan con el consultante sentado en un sillón cómodo, pidiéndole que cierre los ojos y se relaje. Cada terapeuta tiene su técnica, por lo regular suele iniciar con inducción verbal, seguir con algunas sugestiones (sensación de pesadez, relajación) para llevar a la persona hacia un estado hipnótico. Una vez que éste se logra, el inductor pronuncia algunas sugestiones relacionadas con la problemática por la que el paciente decidió iniciar con este tratamiento. La sesión termina con un retorno tranquilo al estado de vigilia, seguido de un intercambio de impresiones con el facilitador.
Para Estela Durán, psicóloga clínica y fundadora del Centro de Psicoterapia Breve e Hipnosis, “esta es una técnica con grandes alcances médicos y terapéuticos que están siendo retomada por los especialistas de la salud por los excelentes resultados que se han obtenido al emplearla de manera profesional y ética, ya que los efectos se dan en un lapso corto, no causa reacciones secundarias adversas, ni se corren riesgos”.

“La hipnosis reduce la necesidad de anestesia durante las cirugías”.

PARA LEER.
Raíces profundas. Principio básicos de la terapia y de la hipnosis de Milton Erickson, de Wiliam Hudson O`Hanlon.
Editorial Paidós.

Fuente: Revista Saludable