La obesidad es contagiosas

Un estudio publicado en la prestigiosa revista “New England Journal of Medicine“, se sugeria que estia una realación entre el peso de los amigos y el peso de uno mismo. Esta asociación era más fuerte entre los amigos del mismo sexo que entre los ascendientes y las parejas. En algunos medios se llegó a decir que “los amigos son los que te engordan”, pero sin banalizar hasta ese punto, es evidente que el estudio tiene importantes aplicaciones para el tratamiento de la epidemia de la obesidad que nos invade. Los autores han utilizado los datos del Framingham Heart Study. En este estudio se han seguido a más de 12.000 personas de la localidad de Framingham (Estados Unidos) durante más de 30 años (1971-2003), para ver las enfermedades que han desarrollado, los fallecimientos que se han producido y los factores los han favorecido. Los datos son interesantes y han contribuido al conocimiento de las enfermedades. Ha sido una desinteresada colaboración a la ciencia.

La obesidad es contagiosas

Se ha encontrado que el riesgo de padecer obesidad era del 57 por ciento si un amigo intimo era obeso, del 40 por ciento si la pareja era obesa. Es decir, la influencia de los amigos es mayor que la de los padres (la genética) y la de la pareja. Es lógico que si a tus amigos les preocupa no engordar y llevar una vida activa, tú también intentes no engordar. Ciertamente, es más fácil mantener el peso adecuado si tus amigos hacen comidas normales y además les gusta hacer ejercicio. ¿Peero qué la infuencia de los amigos es más importante que la de la pareja?.

Estos resultados parecen contradecir la teoria de que existe una predisposición genética para el peso de una persona. Esta teoría, denomida del “set point“, sostiene que cada persona tiende a mantener un peso fijo. Por ello, cuando uno quiere perder peso fijo. Por ello, cuando uno quiere perder peso, el metabolismo se ralantiza y hay una cierta resistencia a esa pérdida. Pero aparece poco probable que dos amigos tengan un “set point” similar, establecido antes de que se hicieran amigos. Es más lógico pensar que sean los factores ambientales y sociales los que influyen en la ganancia de peso. Por ejemplo, la tasa de obesidad en Estados Unidos es mucho más alta para las mujeres de raza negra que para las mujeres de raza blanca, pero no para los hombres de raza blanca, pero no para los hombres de raza negra, que mantienen una tasa similar a los varones blancos. Dada la diferencia genética, la causa del mayor reisgo de obesidad debe ser la base social y las normas sociales, y las condiciones ambientales que influyen en la dieta y la actividad física.