Marketing ecologico

Marketing ecologicoSi los efectos del cambio climático han influenciado para que tu consumo sea sustentable, te recomendamos, poner mucha atención la próxima vez que compres algún producto de los llamados ecológicos, pues existen algunos que se anuncian como biodegradables, reciclables o algo similar, pero en realidad son una farsa.

La industria “verde” y el dominado “marketing ecológico” surgieron a raíz de los desastres naturales que se han registrado en el mundo. Por ejemplo en 1997, el huracán “Paulina” devasto el sureste de nuestro país, causando severos daños al medio ambiente, entre ellos la erosión en las playas de Oaxaca, que afecto dos ciclos de desove de tortugas y destruyo, aproximadamente, 40 millones de huevos.

La protección del medio ambiente no solo es cuestión de conciencia la carta magna es su articulo cuarto también lo dispone y además existen diversos instrumentos y acuerdos que ha firmado México como el protocolo de kyote, que busca disminuir el camino climático. Bajo este contexto, no es extraño encontrar, cada vez con mayor frecuencia, publicidad de diversos productos que se denominan con los prefijos “eco” o “bio” y conceptos que hacen referencia a la sustentabilidad, por ejemplo “verde” o “reciclable”.

Por eso debes tener cuidado de no caer en “eco-modas”. Es importante reflexionar sobre el tema, tomando en cuenta que los artículos que se anuncian como biodegradables, oxi-degradables o reciclados, no necesario lo son. Para que puedas identificar los “eco-engaños” y denunciarlos ante profeco, conoce una de las farsas mas comunes, existen empresas que generan anuncios y promociones ecológicamente atractivos, usando leyendas como, “100% natural”, no contamina o “amigable con el medio ambiente” y aunque tales frases responden a las necesidades de nuestro tiempo, suelen usarse meramente como una oportunidad de mercadotecnia y sin ningún sustento.

A este tipo de empresas se les conoce como greenwashing ya que solo modifican la presentación de sus productos para hacerlos parecer, ecológicos, cuando en realidad sus formulaciones son las mismas de siempre. De acuerdo con la empresa Terrachoice, algunos de los engaños del greenwashing son: cuando no se piden comprobar atributos “verdes”, cuando el atributo carece de importancia real para el ambiente y cuando deliberadamente se ofertan pretensiones medioambientales falsas.

Para no caer en esos engaños y comprar “gato por liebre”, es importante conocer cuales son los requisitos que deben cumplir los productos, bienes o servicios ecológicos y que normas los regulan. Para decir que son sustancias biodegradables, deben comprobar que puede descomponerse por la acción de otros seres vivos, por ejemplo, hongos y bacterias que las utilizan como alimentos.

A pesar de que muchas cosas son biodegradables, es importante tomar que algunas tardan mucho en descomponerse o superan la capacidad de los seres que los degradan, tal es el caso de las bolsas de plástico, cuya degradación requiere de 12 a 20 años o las botellas de vidrio, que necesitan cerca de 4mil años, lo que conlleva a la intervención humana para reciclarlos.

Es cierto que muchos materiales pueden ser reutilizados, pero en el etiquetado de algunos productos los conceptos de reciclable y reciclado se usan a conveniencia para aparentar que han cambiado y que a hora son más eco-amigables con el medio, de lo que era en el pasado.

En México, los alimentos que se ostentan como “eco o bio” deben cumplir con lo dispuesto en la ley de productos orgánicos y su reglamento que considera las materias primas y el proceso de producción. Cabe señalar que solamente los productos que cumplan con lo estipulado con dichas disposiciones pueden ser identificados con el término “orgánico” o denominaciones equivalentes en su material publicitario, en los documentos comerciales y en sus puntos de venta.

De acuerdo con el articulo 32 de la ley federar del producción al consumidor, la publicidad relativa a bienes, productos o servicios deberá ser entre otras cosas, veraz y comprobable. Por ello si se anuncia como “ecológico” y no lo es, podría tratarse de publicidad engañosa o incurrir en una infracción que profeco puede investigar y en su caso sancionar. La publicidad engañosa también se vale de frases, imágenes, textos o leyendas totalitarias y absolutas que pueden llevarte a la confusión y engaño.

A finales de marzo de este año, con el objetivo de detectar posibles engaños publicitarios y a contribuir a que se tomen decisiones acertada de consumo, profeco realizo un monitoreo de la publicidad en Internet de 90 productos que identifican como “amigables con el ambiente” y detecto entre otras cosas lo siguiente: 69% se publicitaba como biodegradables o degradables. En 45% de los productos las características ambientales hacían referencia a sus envases bolsas y contenedores, 14% señalaba o sugería ser reciclado o reciclable.

Si consumes productos ecológicos debe ser muy critico y verificar que cuenten con las pruebas que así los avalen, también debes de informarte sobre los materiales que los componen y el tiempo de degradación, a demás, debemos recordar que una de las claves del consumo sustentable es evitar el desperdicio, aprovechar al máximo todos los recursos.

Fuente: Revista del consumidor