Polvo en el viento

Todos respiramos lo mismo. Al analizar información sobre las condiciones de los aerosoles o partículas contenidas en el aire de distintas ciudades del mundo, se llegó a la conclusión de que la materia orgánica que flota en ellas es bastante similar, “desde el Corazón de la Ciudad de México hasta una isla en Japón, de un bosque en Finlandia hasta una montaña en los Alpes Suizos”, asegura José Luís Jiménez, investigador de la Universidad de Colorado, Estados Unidos. Las emisiones de humo provenientes de autos y fábricas afectan a la atmósfera; la ruta y destino de estas moléculas orgánicas ha sido objeto de diversos estudios, porque cubren a las partículas del aire a manera de una capa de pintura, y constituyen 90% de la masa de partículas en la atmósfera. Influyen en la formación de nubes y lluvia, afectan la salud humana y provocan enfermedades como asma o cáncer de pulmón, y sólo entre 10 y 30% han sido identificadas. Esta importante investigación ha permitido establecer una práctica guía visual de cómo se transforman los aerosoles orgánicos una vez que se han integrado a esta gran ‘sopa de partículas flotante’.

Polvo en el viento