Pon en forma tu mente

Al igual que el resto de los tejidos corporales, el cerebro también necesita de sustancias nutritivas para funcionar adecuadamente. Y aunque es sólo una pequeña parte del cerebro, es además uno de los órganos que más energía consume. Simplemente, la concentración que requiere una tarde de estudio o leer atentamente un libro, implica un desgaste energético similar al producido por la actividad física cuando entrenamos.

Pon en forma tu mente

NUTRIR TU CUERPO ES COMO NUTRIR TU MENTE
Aunque el funcionamiento básico del cerebro puede parecer sencillo (ya que sólo requiere de oxígeno y glucosa), es muy selectivo con lo que necesita para rendir al máximo, dado que es el órgano que dirige a todo el organismo, por lo que si tu alimentación no es la correcta, tu cerebro no podrá trabajar en óptimas condiciones.

De ahí malpasarse o comer todo el día no sea suficiente para estar saludable, pues una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de vitaminas o minerales, manifestadas con síntomas como apatía, falta de energía, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, depresión, problemas de atención y falta de memoria y de concentración.

Por el contrario, estar de buen humor, con energía, vitalidad, tranquilo, mente despejada y la sensación de bienestar, significa que la alimentación que se está llevando a nivel general y cerebral es muy completa y balanceada. Y si a esto se suma el hacer ejercicio, el campo de salud está cubierto.

ENERGIA TODO EL TIEMPO
Si bien los carbohidratos simples son la principal fuente de energía para el cerebro, no se trata de darle puros azucares, para que se sienta bien por un tiempo y después esté carente de energía. Los carbohidratos complejos e integrales son mejores, ya que proporcionan energía durante un tiempo prolongado y evitan la baja de glucosa en el organismo, mejorando la concentración. Ejemplos de éstos son las frutas y los cereales, como el arroz, avena, trigo, amaranto y maíz entre otros.

EL ZINC MEJORA LA CONCENTRACION
Además de su comprobada actividad antioxidante, que protege a las células, mejora el crecimiento y favorece el desarrollo y la reproducción, investigaciones recientes comprueban la función neurológica del zinc, especialmente en mujeres embarazadas, en las que su deficiencia se asocia con baja de atención en los recién nacidos, y bajan en la función motora a los seis meses. En tanto que en estudios realizados con escolares chinos de primer grado, al suplementarlos con este mineral se observó una mejora en el desarrollo neuropsicológico. ¡Tú eliges!

UN POCO DE ACEITE PARA LA MAQUINARIA
Los aceites son indispensables para el funcionamiento del cerebro, por lo que no es bueno consumir una dieta baja en grasa. Sin embargo, hay que saber qué grasa comer, pues mientras las personas que consumen grasas saturadas y ácidos grasos saludables, como los famosos Omega 3, que contiene DHA, mejoran su concentración y calidad de vida.

Y es que el cerebro está formado principalmente por grasa, y en menor medida por proteínas siendo el contenido de DHA particularmente importante, ya que este tiempo de grasa permite la sinapsis cerebral, es decir, la conexión entre las neuronas, además de que estudios científicos han demostrado que el agotamiento de DHA en el cerebro puede dar lugar a un déficit de aprendizaje.

EL ACIDO ALFA LIPOICO
Otra sustancia que puede mejorar la memoria al ser consumida, según se ha comprobado, es el ácido alfa lipoico, y aunque aún no está muy claro, parece que puede retrasar el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento. Razones por las que uno de los mejores nutrimentos para prevenir el envejecimiento prematuro y mejorar la calidad de vida, y no puede faltar en tu alimentación.

CONSEJOS NUTRICIONALES PARA LA MENTE
Lleva a la práctica esta serie de consejos y verás lo fácil que es sentirte bien y al mismo tiempo potenciar tu capacidad mental.
No olvides desayunar y consumir alimentos ricos en carbohidratos complejos, como cereales, panes y frutas, entre otros. Esto ayuda a mejora el metabolismo y la producción de energía hacia el cerebro.
Come varias veces al día. Hacer 3 a 5 comidas estimula la producción de energía y el metabolismo, ayudando a mantener saludable al organismo y evitando la acumulación de grasa.

¡Evita los alimentos refinados! Prefiere los integrales, desde cereales, leguminosas, semillas, frutas y verduras, pues dado su porte de fibra, evitan la acumulación de toxinas y mejoran la utilización de la energía.

Incluye frutas y verduras o vegetales (especialmente los de hojas verdes, ya que son ricos en ácidos alfa lipoico) en cada comida, pues además de fibra, aportan una gran cantidad de vitaminas, minerales y nutrimentos que favorecen al cerebro.

Evita cualquier forma de azúcar y los alientos que la llevan añadida. Sólo ocasiona una sensación de energía momentánea, seguida de una baja de glucosa y falta de concentración. Mejor opta por los carbohidratos simples que se encuentran dentro de los alientos de forma natural.

Equilibra tu alimentación. Combina los alientos ricos en proteínas con los que aprontan carbohidratos y grasa esenciales, así obtienes un balance adecuado de nutrimentos.

Consume pescados. Una ración de arenque, salmón o atún fresco, 3 a 4 veces a la semana, es una buena fuente de ácidos grasos omega-3. También puedes conseguirlo en las semillas de girasol, calabaza, linazas, nueces y almendras, o en aceites de oliva o canola, y en grasa de fuente natural como el aguacate.

No consumas alientos fritos, productos demasiado procesados y grasas saturadas procedentes de la carne y los lácteos. Así evitas la acumulación de toxinas y mejorarás la circulación de nutrimentos.
Consume alientos de origen animal. Como las carnes y lácteos, bajos en grasa. Estos aportan proteínas de alto valor biológico y zinc, de esta manera obtienes las ventajas de la nutrición sin problemas.