Porque los loros pueden pronunciar palabras

Las aves del género Psittacidae, particularmente el loro gris de cola roja Psittacus erithacus, son capaces de articular sonidos complejos debido a la gran flexibilidad de su órgano vocal o siringe, que se localiza en la base de su tráquea. Los músculos que accionan esa estructura modulan voluntariamente el flujo y vibraciones del aire, de modo que son controlados los roces de las membranas internas que actúan de manera similar a unos labios. Además, las guacamayas o loros compensan su ausencia de labios y cuerdas vocales mediante contorsiones de la lengua, movimientos de la glotis y contracciones del esófago. Asimismo, la otra clave para comprender por qué estos pájaros imitan exitosamente al habla humana y yace en la forma en que aprenden cuando están en cautiverio. De acuerdo con la etóloga Irene Pepper-berg, de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, esto es posible gracias al excepcional nivel de adaptación neuronal por parte de los loros; es decir, por su predisposición natural para reconocer, recordar e imitar diversos timbres y tonos de su ambiente.

Porque los loros pueden pronunciar palabra

La especialista en cognición animal, estudió durante 30 años el proceso de aprendizaje y fonación de estas aves y determinó que, además de imitar sonidos, pueden ser entrenadas para identificar, pedir, rechazar y categorizar más de 80 objetos distintos, así como sus colore y formas. Esto significa que, cuando están en contacto con las personas, desarrollan al máximo su capacidad de asociar objetos y estímulos con fonemas, basado en un mapa acústico ubicado en regiones como el ganglio basal, tallo y corteza cerebrales.
La destreza mimética de estos seres ovíparos es, según distintos especialistas en psicología comparativa, igual de avanzada que la de los chimpancés.