Que es el ombligo – para que lo tenemos

 

El ombligo es la cicatriz que se forma después de cortarse el cordón umbilical.
A través de dicho cordón, la madre provee al feto de la nutrición necesaria para su desarrollo. Al nacer, se le corta al niño el cordón, previa ligadura. La parte adherente a la criatura se marchita y deseca.  El cordón umbilical se desprende, habitualmente entre el 8º y 10º día y algo más tarde en los niños nacidos por cesárea (12º-15º día). La cicatrización de la herida que queda, suele producirse entre 3 y 5 días después de la caída.

Que es el ombligo - para que lo tenemos

A simple vista parece una ligera depresión copuliforme redonda y arrugada. El contorno de esta depresión recibe el nombre de rodete umbilical y esta formado por piel y tejido celular subcutáneo. Su forma puede ser redonda, como una C ó elíptica.

Enfermedades del ombligo

GRANULOMA UMBILICAL
Puede suceder que, una vez que se ha caído el cordón, aprecie una formación como una cereza pequeña, roja y húmeda en la cicatriz del ombligo. Suele tratarse de un granuloma.

ONFALITIS
La infección del ombligo se llama de onfalitis y se reconoce porque aprecia enrojecimiento y endurecimiento de la piel de alrededor del ombligo, supuración o secreción sanguinolenta y maloliente.

HERNIA UMBILICAL
Se produce por un fallo o defecto en la pared del vientre (como un ojal) que permite la salida de una pequeña (o no tan pequeña) porción del intestino. Puede ser mínima (“punta de hernia”) o gigante (varios centímetros de diámetro y de prominencia o abultamiento). Se habla de Onfalocele si la hernia es grande y no está cubierta de piel sino de una fina capa transparente.

El ombligo cutaneo y el ombligo proboscide

En muy pocas veces, despues de la cicatrización del ombligo, queda una porción de piel sobresaliendo de 1 a 3 cm o incluso más. Lo habitual es que poco a poco vaya “introduciéndose” dentro del la propia cicatriz umbilical hasta desaparecer. Hay veces queda como una pequeña trompa de elefante (probóscide); en tales casos puede que sea necesaria la intervención quirúrgica.

En la actualidad el ombligo es utilizado como vía de acceso en la realización de laparoscopias y poco más, mientras que el cordón umbilical interesará sobre todo por su longitud, ya que si es demasiado corto o demasiado largo podría ser origen de algunas complicaciones tocológicas. Por otra parte, tras el parto es conveniente revisar el cordón por dos motivos: por él circulan dos arterias y una vena, y si una de las arterias faltara o fuera muy rudimentaria, podría ser indicación de la existencia de alguna anomalía fetal; mientras que la existencia de nudos en el trayecto del cordón podría ser señal de una hipoxia fetal.

Consulte con su pediatra.