Relampagos por control remoto

Podría haber salido de la mente de un autor de ciencia ficción, pero el avión no tripulado Taranis es muy real, y está llamado a revolucionar la aeronáutica y la industria de la guerra. El último ingenio teledirigido de la firma británica especializada en defensa BAE Systems lleva el nombre del dios celta del trueno, aunque, desde luego, es mucho más discreto.

Se define sola. La aeronave, de unos 12 m de largo, ha sido diseñada para eludir el radar, localizar los blancos y atacar objetivos intercontinentales. Es más, podrá ser manejada a distancia desde cualquier punto del globo y estará equipada con un sistema automatizado para defenderse de ataques por si sola.

Si todo va bien. El Taranis se sumara así al elenco de aviones robot ya existente, como el Predador B estadounidense, que ya mueven un negocio de 5.000 millones de dólares.