Sentimiento de culpa

YO ME ACUSO
¿Te sientes culpable por haberte peleado con alguien o porque se te olvido el cumpleaños de tu mejor amigo? ¡Es hora de liberarte!

El sentimiento de culpa es como un juez o policía que llevamos dentro y que actúa imponiéndose a la espontaneidad de la acción y del pensamiento. No es malo por sí mismo, y aun una buena dosis impulsa a comportarte mejor. Pero es muy distinto sentir culpa de modo normal a culparte sin misericordia de todo… Y ocurre que las mujeres son especialistas en acusarse a cada rato.
“Creo que todo se debe a la demanda cultural o a la tiranía del “debo hacer” en que se ven expuestas hoy en día. Se nos exige que seamos ambiciosas, sin reclamar; iguales, pero sin ser dominantes; sensuales, pero sin atemorizar a los hombres. Y entonces se nos pide que seamos de lo más discretas con nuestras cualidades para que los demás no se sientan inadecuados ni culpables”, afirma la psicoterapeuta Tania Iñiguez.

Sentimiento de culpa

Las culpables se llenan de obligaciones, aunque éstas no les correspondan. Son extremadamente escrupulosas y exigentes a la hora de enjuiciarse y viven pendientes de que el castigo o la sanción puedan caer sobre ellas. Si es tu caso, rectifica, antes de que tu complejo se vuelva crónico.

“Muchas personas transcurren su vida peleando y sintiendo culpa por asuntos sin importancia.”

FUERA CULPA
Si cada vez que algo te sale mal, piensas que si hubieras sido un poco más lista, hábil, comprensiva, un poco más cariñosa o actuado de tal manera, tal vez las cosas hubieran sido favorables. Esto se debe a la creencia de que tú sola puedes controlar el destino o reescribir la historia, pero hay algo que debes entender: las situaciones que se presentan no siempre están bajo tu control. Nadie es omnipotente y nuestra capacidad para influir en los acontecimientos es en realidad insignificante.

Para liberarte de este sentimiento, permítete padecerlo sólo durante 15 minutos, y después olvídate por completo del problema. Así de sencillo, sin quebraduras de cabeza ni lesiones emocionales. No hay ninguna medalla para las personas que se pasan la vida afligidas; por el contrario suelen sufrir mucho y denigrase a sí mismas.

“Escribe una lista de todas las cosas, personas o situaciones que te hacen sentir culpable, y luego pregúntate: ¿de dónde viene esta culpa? ¿A quién quiero complacer? Cuando la opinión de los demás no concuerde con la tuya, realiza un examen de conciencia, define tu conducta, tus opiniones y tus preferencias, de manera que vivas acorde con los valores que hayas escogido y no con los que los demás te impongan”, recomienda Tania. “De todos los comportamientos erróneos, la culpabilidad es el más inútil, el que despilfarra más energía emocional, porque te paraliza en el presente por algo que ocurrió en el pasado”. Wayne Dyer

PARA LEER: Asertividad: cómo ser tú mismo sin culpas, de Eduardo Aguilar. Editorial Pax 119 pesos.

“MI PEOR ERROR ES HABER PENSADO QUE PODÍA VIVIR SIN COMETER ERRORES” Eduardo Maya
• Disciémelo. Es factible que sientas culpa por algo que le puedo pasar a cualquiera. De no ser que hayas cometido un delito lo más probable es que te estés ahogando en un vaso con agua. Claro, tal vez habrías actuado de otra manera, pero concédete una oportunidad y dale perspectiva a tus deslices.

“ANTE LA ADVERSIDAD LA CALMA”
Lo más importante es el grado de confianza que tengas en ti misma, si cuentas con la suficiente, nada te dará ni te hará sentir culpable. Pero si no puedes ignorar a la gente que te chantajea emocionalmente, es señal de batallas con un problema mayor. Si tu culpabilidad es crónica, acude con un profesional, buscar ayuda psicológica no es muestra de debilidad, esto indica que te preocupas por tu persona, lo cual tiene un gran valor.

40% más angustia sufren las mujeres que los hombres cuando la vida familiar se altera por asuntos del trabajo.

“Una plática a tiempo entre padres e hijos puede evitar muchos conflictos.”