Tengo pánico a los insectos

Unos reptan, otros pican y algunos muerden. Los insectos no suelen salir en el ranking de los animales más querido. Pero hay quienes llevan este desagrado al extremo, sufriendo verdaderos ataques de pánico frente a seres miles de veces más pequeños que ellos.

Tengo pánico a los insectos

¿Qué hacer?

Analiza los motivos
Normalmente cuanto menos conocemos el objeto de nuestros miedos más lo tememos. Cuanto más creemos en los fantasmas, más momentos de pánico sufrimos. En consecuencia, la solución que facilitaría la resolución de esta fobia pasa por analizar las razones de tus miedos y desensibilizarte. Para ello, sería buena idea que, antes de visitar el campo, observaras imágenes o documentales a su aspecto. Por otro lado, documéntate para evaluar el peligro real con el que te vas a enfrentar. Así podrás disfrutar de verdad de la naturaleza.

Respira y piensa
Una vez sobre el terreno, no salgas corriendo cuando aparezca una abeja. La huida aumenta siempre el miedo. Dejarse invadir por la emoción puede transformar un simple miedo en una crisis de pánico. Respira hondo y evalúa serenamente la situación: ¿Quién es realmente más fuerte? ¿Quién corre verdadero peligro? ¿Ese pequeño insecto o tú, mucho mayor que él y armado con un periódico en la mano? Tú mismo…

Consejos para tu entorno
Piensa en tus propios miedos –seguro que los tienes – antes de reírte de aquellos que tiemblan ante una araña. Es inútil obligarles o gastarles una broma, ya que transformarán su miedo en hostilidad respecto a ti antes que reflexionar sobre ellos mismos. Por el contrario, no se trata de sacrificarse y renunciar a salir a la montaña. A medida que veas cómo los demás se divierten tendrás más ganas de compartir esos buenos momentos con ellos y terminarán todos tus miedos.